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viernes, 11 de noviembre de 2016

SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE (SII)


Esta condición común afecta al sistema digestivo y, de manera diferente, a unos y a otros. Algunos tienen síntomas más graves que pueden presentarse de vez en cuando. También existe por causas obvias no fisiológicas, siendo la razón por la que a menudo el SII puede ser referido como un trastorno de la función intestinal o del intestino, pero sin anormalidad en la estructura.
CUALES SON LOS SÍNTOMAS?
Las personas con SII, pueden sufrir de uno o más de los siguientes síntomas después de comer o beber: Dolor, e inflamación  e hinchazón intestinal, exceso de gases, diarrea y/o estreñimiento, necesidad de ir al baño con urgencia (especialmente durante la mañana), sensación de no haber vaciado sus intestinos después de haber ido al baño. Otros síntomas, nauseas, dolor de cabeza, indigestión, ardor de estómago, cansancio, dolor de espalda, dolores musculares, micción frecuente, ansiedad y depresión.
QUE CAUSA EL SII?
La comida viaja por el sistema digestivo a través de contracciones de los músculos que cubren su recorrido: esófago, estómago e intestinos. Pero cuando los nervios o los músculos se vuelven hiperactivos, dependiendo del lugar donde se produce el exceso de actividad, pueden causar problemas digestivos tipo estreñimiento y/o diarrea. Los expertos no saben con seguridad como ocurre esto, pero se presume la teoría que las señales entre el intestino y el cerebro se interrumpen
Algunas personas tienen una sensibilidad excesiva en sus señales digestivas nerviosas, lo que puede hacer más graves los síntomas. Las intolerancias alimentarias, pueden desencadenar los síntomas del SII, el padecimiento de un virus estomacal, como la gastroenteritis. Un crecimiento excesivo de las bacterias en el intestino también puede tener una acción en el desarrollo de los síntomas.
Las hormonas pueden estar implicadas, ya que las mujeres son mucho más propensas a desarrollarla, y algunas afirman que los síntomas son peores durante la época de sus periodos.
Por otra parte hay alimentos , que siendo parte de una dieta normal y saludable, pueden desencadenar los síntomas del SII en algunas personas, tales como, alimentos grasos, coliflor, brocoli, cebolla, frijoles, productos lácteos, trigo, centeno, la cebada, bebidas gaseosas e incluso leche.
EL MEJOR ENFOQUE DE HACER CAMBIOS EN SU DIETA DEPENDIENDO DE SUS SÍNTOMAS
ESTREÑIMIENTO: beber 8 vasos de líquidos todos los días, y coma más alimentos que contengan fibra, como cereales integrales, frutas y verduras. Sin embargo, no coma de repente un montón de fibra si no está acostumbrado; por el contrario, aumente su consumo de forma gradual. Evite comer salvado de trigo en exceso.
DIARREA: beber 8 vasos de líquidos todos los días, PERO NO MAS DE UN PEQUEÑO VASO DE ZUMO DE FRUTAS AL DÍA, Y evite el consumo de cafeína. También reduzca los cereales integrales y panes, reemplazándolos por pan blanco y cereales. Evite el sorbitol, un edulcorante artificial .Pruebe productos lácteos sin lactosa, para ver si sus síntomas mejoran.
HINCHAZÓN/GASES: Disminuya el consumo de frijoles, legumbres, col, coliflor, brócoli y coles de Bruselas. No más de un pequeño vaso de zumo de frutas y prueba productos lácteos sin lactosa durante un par de semanas.
CONSEJO GENERAL: Comer de manera regular y evitar saltarse las comidas o comer tarde en la noche .Mantener un diario de alimentos, puede ayudar a identificar cuales desencadenan los síntomas y visitar al profesional de la salud o un especialista en nutrición.
EL ESTRÉS Y EL SII:
La conexión entre el cerebro y el intestino, está bien establecida. Según los expertos, el estrés y la ansiedad provocan liberación de sustancias químicas que puede afectar al sistema digestivo. Se ha encontrado que las personas que sufren SII pueden tener bajos los niveles de serotonina, los cuales pueden tener un efecto sobre el estado de ánimo. También se piensa que muchas personas con SII han experimentado durante la infancia, algún tipo de evento estresante, generando una mayor sensibilidad al estrés y a los incómodos espasmos intestinales. Una mejor gestión del estrés podría ayudar a proporcionar alivio. Averigüe que podría hacer para ayudarse a sí mismo.
EL ACEITE DE MENTA Y SII: Es  un remedio tradicional a base de hierbas que tiene una función antiespasmódica, y puede ayudar a reducir la producción de gases, así como ayudar a reducir y calmar el dolor de la pared intestinal. Estudios e investigaciones lo sugieren como un tratamiento prometedor, demostrándose en dichos estudios mejoras significativas del dolor abdominal, flatulencia y frecuencia de deposiciones en aquellos individuos que recibieron tabletas de aceite de menta (en comparación con los que recibieron placebo).


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jueves, 29 de septiembre de 2016

Terapia de Drenaje y Detoxificación

La terapia de drenaje y detoxificación es imprescindible ya que en la actualidad nos encontramos expuestos a numerosas sustancias tóxicas y necesitamos eliminar toxinas si queremos disfrutar de un buen aspecto y de una buena salud.
¿Qué son las toxinas?
Una toxina es cualquier agente que modifique o dañe de forma negativa un sistema biológico equilibrado.
Se calcula que cada año salen al mercado unas 2.000 sustancias químicas y muchos de estos productos son bioacumulables; algunos se acumulan en el tejido adiposo y otros en órganos específicos como el hígado o los riñones.
Un reciente informe de la OMS (Organización Mundial de Salud) estima que casi una de cuatro enfermedades tiene una causa ambiental. Nuestro cuerpo tiene que defenderse de toxinas ambientales: toxinas o residuos que respiramos, tocamos e ingerimos sin darnos cuenta generadas por una mala alimentación, la ingesta de medicamentos, virus y bacterias, y metabolitos tóxicos de nuestro propio metabolismo.
Y aunque nuestro cuerpo cuenta con un sofisticado sistema natural de detoxificación para neutralizar y excretar toxinas, si el sistema falla, las toxinas se acumulan en el tejido adiposo u otros órganos específicos.
Actualmente, los factores condicionantes de nuestro estilo de vida, como la mala alimentación y el estrés, contribuyen a que las toxinas se acumulen en nuestro organismo.
 La Medicina Biorreguladora estudia los efectos de las diversas sustancias nocivas para el ser humano, las cuales se denominan con el término general de “homotoxinas”
Según su procedencia, las homotoxinas se clasifican en exógenas (las que proceden del medio ambiente) o endógenas (las que se forman en el organismo a causa de procesos fisiológicos o patológicos).
Homotoxinas Exógenas
Son las homotoxinas que llegan a nuestro organismo procedente de un medio externo por el sistema gastrointestinal o por el respiratorio. Algunas de ellas son conocidas (tabaco, alcohol, drogas), otras son menos conocidas (aromatizantes, colorantes, edulcorantes alimentarios) o incluso desconocidas (cadmio, pegamentos, gases, radiaciones, etc.). Englobamos en este tipo de homotoxinas los:
o   Agentes contaminantes: Gases contaminantes como el monóxido de carbono, hidrocarburos, ozono, dióxido de carbono, etc., y agentes contaminantes en forma de partículas como polvo, humo, aerosoles, gases, vapores, etc.
o   Metales pesados: mercurio, plomo, etc.
o   Polimerizantes: presentes en plásticos duros como el PVC, en sustancias aceitosas, en los perfumes, en las lacas de pelo, en los lubricantes, en la pintura y la madera…
o   Fármacos
o   Aditivos y conservantes: se añaden a la comida para cambiar su olor o color, pero algunos de ellos son carcinogénicos y mutagénicos.
o   Materiales tóxicos en el hogar: pegamentos, pinturas, quitamanchas, productos de limpieza y desinfección, etc.

Homotoxinas Endógenas
En su mayor parte son productos intermediarios o residuos de procesos metabólicos, de los que se produce una acumulación o sobreproducción, y no han sido metabolizadas y excretadas adecuadamente:
o   CO2, ácido láctico, urea, oxalato cálcico, amoníaco.
o   Otras homotoxinas endógenas son el resultado de un desequilibrio en la secreción hormonal (por ejemplo, alteración en el equilibrio de estrógenos y testosterona, etc.)
Nuestro estilo de vida actual (estrés, malnutrición) nos hacen aún más vulnerables a la acción de las toxinas presentes en nuestro entorno, y por lo tanto, la necesidad de detoxificación y drenaje es mayor que nunca.
 ¿Cómo saber si se necesita eliminar toxinas?
Si hay una sobrecarga de toxinas, nuestro organismo nos alertará con diversas manifestaciones o síntomas: un dolor de espalda o de cabeza, el cansancio injustificado o una mala digestión son síntomas claros de que el organismo tiene una sobrecarga tóxica y no realiza las funciones fisiológicas con normalidad.
Entre los síntomas más frecuentes destacan las alergias, el asma y las infecciones respiratorias, la fatiga, los problemas digestivos como el estreñimiento o las digestiones pesadas, el insomnio, las infecciones frecuentes, la celulitis u obesidad, la retención de líquidos, los dolores de cabeza, la pérdida de memoria y concentración, los cambios de humor, la irritabilidad, problemas en la piel (acné, eccemas…), etc.
Estos síntomas podrían indicar que el organismo está sobrecargado de toxinas que no puede metabolizar por sí solo, por lo que necesita un tratamiento que favorezca y estimule el Drenaje y la Detoxificación.
¿A quién está dirigida la terapia de Drenaje y Detoxificación
Todos estamos sometidos a toxinas exógenas de forma inevitable, algunas personas en mayor medida que otras, por lo que un tratamiento de detoxificación siempre será positivo.
Podemos establecer una distinción entre los tipos de pacientes a los que más beneficia, atendiendo fundamentalmente a su estado de salud y a sus hábitos de vida:
o   personas con buena salud sometidas a situaciones de estrés, con un estilo de vida no muy saludable que presentan síntomas leves (acné, alteraciones de la piel, fatiga, dolor de cabeza, pérdida de memoria, constantes resfriados o gripes, etc.)
o   Personas mayores polimedicadas con enfermedades crónicas. En estos casos es recomendable realizar el tratamiento bajo supervisión de un profesional de la salud.

¿Qué es el Drenaje?
El drenaje es el proceso por el que las toxinas que han sido o están siendo depositadas en el organismo son estimuladas para ser movilizadas y transportadas hacia los órganos de detoxificación, donde podrán ser metabolizadas o neutralizadas y excretadas. El Sistema linfático es el sistema de transporte más importante encargado del drenaje de las sustancias tóxicas.
¿Qué es la Detoxificación?
Se entiende por detoxificación todos los procesos por los que las toxinas movilizadas se metabolizan para ser neutralizadas y convertidas a formas menos tóxicas y asegurar su excreción y eliminación. El Hígado es el órgano donde se producen la mayor parte de procesos metabólicos y el que juega el papel más importante en la detoxificación, ya que transforma las sustancias tóxicas en formas no tóxicas e hidrosolubles.  Y los riñones son los encargados de eliminar esas toxinas a través de su excreción en la orina (diariamente filtran alrededor de 180 litros de fluidos).